viernes, 31 de mayo de 2013


En qué creemos?

 

La semana pasada les compartí acerca de la investigación que hizo el Cardiólogo Pim Van Lommel con 300 pacientes quienes refirieron experiencias después de su muerte clínica, resaltando la de un paciente quien refirió todo lo que ocurrió cuando fue recibido en el hospital mientras él estaba en un coma profundo, también presenté el caso de Vicky Noratuk, quien siendo invidente de nacimiento vio por primera vez imágenes cuando estuvo muerta clínicamente y por último, se inició el relato del sacerdote católico José Maniyangat quien al morir vivió la experiencia de visitar el cielo.

…“También me dijo que en el camino, me mostraría el infierno y el purgatorio. Primero, el ángel me llevó al infierno.  Espantosa visión.   Vi a satanás, los demonios, un fuego infernal -de cerca de 2.000 grados Fahrenheit-, gusanos que se arrastraban, gente que gritaba y peleaba, otros eran torturados por demonios.  El ángel me dijo que todos estos sufrimientos se debían a pecados mortales cometidos, sin arrepentimiento.  Entonces, comprendí que había siete grados de sufrimiento, según el número y la clase de pecados mortales cometidos en la vida terrenal.  Las almas se veían feísimas, crueles y horribles.  Fue una experiencia espantosa.  Vi a gente que conocía, pero no puedo revelar la identidad.   Los pecados por los que fueron condenados, principalmente fueron por el aborto, la homosexualidad, la eutanasia, el odio, el rencor y el sacrilegio.  El ángel me dijo que si se hubieran arrepentido habrían evitado el infierno, y hubieran ido al purgatorio.  También entendí que algunas personas que se arrepienten de estos pecados, pueden ser purificados en la tierra a través del sufrimiento.  De esta manera pueden evitar el purgatorio, e ir derecho al cielo. Me sorprendió ver en el infierno hasta a sacerdotes y obispos; algunos a quienes nunca esperaba ver.   Muchos de ellos estaban allí por haber guiado con enseñanzas erróneas, y  mal ejemplo a otros.

Después de la visita al infierno, mi ángel de la guarda me escoltó al Purgatorio.  Acá también, había siete grados de sufrimiento, y el fuego que no se extingue.  Pero es mucho menos intenso que en el infierno, y no hay peleas ni luchas.  El principal sufrimiento de estas almas es su separación de DIOS.   Algunos de los que están en el Purgatorio cometieron pecados mortales; pero antes de morir, se reconciliaron con DIOS.  Aun cuando estas almas sufren, gozan de paz, y saben que un día podrán ver cara a cara a DIOS.

Tuve una oportunidad de comunicarme con las almas del purgatorio.  Me pidieron que rezara por ellas,  y que también dijera a la gente que rezara, para que ellas pudieran pronto ir al cielo.   Cuando rezamos por estas almas, recibimos su agradecimiento por medio de sus oraciones,  y una vez que las almas entran al cielo sus oraciones llegan a ser todavía más meritorias.

Es difícil para mí, poder describir la belleza de mi ángel de la guarda.  Resplandece, y reluce.  Él es mi constante compañero, y me ayuda en todos mis ministerios, especialmente el ministerio de sanación.  Experimento su presencia en todas partes a donde voy, y agradezco su protección en mi vida diaria.

Después, mi ángel me escoltó al cielo, pasando a través de un gran túnel, deslumbrantemente blanco.  Nunca en mi vida experimenté tanta paz y alegría.   Inmediatamente el cielo se abrió, y percibí la música más deliciosa, que nunca antes hubiera oído.  Los ángeles cantaban y alababan a DIOS.  Vi a todos los santos, especialmente a la Santa Madre, a san José, y a muchos piadosos santos obispos y sacerdotes que brillaban como estrellas.  Y cuando aparecí ante el SEÑOR, JESÚS me dijo: “quiero que vuelvas al mundo.  En tu segunda vida serás un instrumento de paz y sanación para mi gente.  Caminarás en tierra extranjera, y hablarás una lengua extranjera.  Con Mi gracia, todo es posible para ti”.   Después de estas palabras, la Santa Madre me dijo: “haz lo que ÉL te diga.  Te ayudaré en tu ministerio”.

No hay palabras para poder expresar la belleza del cielo.  Encontramos tanta paz y felicidad, que excede millones de veces nuestra imaginación.   Nuestro SEÑOR es mucho más indescriptible de lo que cualquier imagen puede transmitir.   Su cara es radiante y luminosa,  más esplendida que el amanecer de mil soles.  Las imágenes que vemos en el mundo son sólo una sombra de su magnificencia.  La Santa Madre estaba al lado de JESÚS; es tan linda y radiante.  Ninguna de las imágenes que vemos en este mundo puede llegar a compararse con su real belleza.  El cielo es nuestro verdadero hogar, todos hemos sido creados para alcanzar el cielo, y gozar de DIOS para siempre.  Entonces, volví con mi ángel al mundo”.

¡HASTA LA PRÓXIMA!

viernes, 24 de mayo de 2013

NO PUDE ESPERAR HASTA MAÑANA PARA COMPARTIRLES LA INFORMACIÓN DE ESTA SEMANA


¿En qué creemos?

La semana pasada les compartí que los escépticos a las vivencias de quienes han estado clínicamente muertos dicen que se trata de alucinaciones, les presenté algunos testimonios y los datos para buscarlos en la web.

El doctor Pim Van Lommel, Cardiólogo investigó a más de 300 pacientes que sufrieron paro cardiaco y narra el caso de un hombre que llegó al hospital en un profundo coma, después de una semana en el hospital, una de las enfermeras entró a su habitación y él le dijo que ella era una de las personas que lo atendieron, le dijo que  ella le quitó su dentadura, le narró lo que había en la habitación y el lugar en el que ella depositó la dentadura, la enfermera se quedó desconcertada, él le dijo que él pudo ver todo desde encima de su cuerpo y lo que hizo todo el personal cuando llevaron su cuerpo al hospital. http://www.dailymotion.com/video/x8n64i_experiencias-cercanas-a-la-muerte-p_school#

Vicky Noratuk, invidente de nacimiento, jamás en su vida percibió imagen alguna, no sabía lo que era la luz o la oscuridad, sufrió un accidente, al estar en el quirófano salió de su cuerpo, y percibió imágenes y luz por primera vez en su vida. http://www.dailymotion.com/video/x8n65p_experiencias-cercanas-a-la-muerte-v_school#

Después de los casos anteriores saco en conclusión que todas las personas refieren la existencia de una luz brillante, una sensación indescriptiblemente maravillosa y realmente creo que experimentaron la presencia de DIOS.

Y como lo manifesté al inicio, no recuerdo cómo me llamó la atención el título: “Siete jóvenes que fueron al infierno TESTIMONIO DEL INFIERNO” después del cual leí: Sacerdote experimenta- La vida después de la muerte Experiencia del Padre José Maniyangat (que presentaré a continuación)

Y sin pecar de ingenua ni de arrogante, saco mi propia conclusión y digo que DIOS nos da a través de todos estos relatos la oportunidad de conocer situaciones que son reales.

¿Cuál es mi interés en que se difunda todo esto? Hay un alejamiento del hombre con respecto a DIOS, en el relato de los siete jóvenes existe una señal de alarma y una oportunidad maravillosa para enmendar el camino, cuántas veces dejamos de hacer cosas porque no hubo quien nos orientara, cuántas personas no estudiaron una carrera porque carecieron de la orientación adecuada,  cuántas veces nos acercamos a hacer alguna gestión gracias a alguien que nos orientó, cuántas veces conseguimos algo gracias a alguien que nos aconsejó al respecto, pienso que estos relatos pueden servir de ayuda.

Mucha gente debe enterarse de que DIOS en realidad existe, debe enterarse que debe trabajar en este mundo para ganar su lugar ante la presencia de DIOS, es por ello que les invito a leer, a documentarse al respecto y a tomar su propia decisión.


 
 
 Sacerdote experimenta – La vida después de la muerte
 
 
 
 
Experiencia del padre José Maniyangat

Nací el 16 de julio de 1949 en el estado de Kerala, India.  Mis padres eran José y Teresa Maniyangat.  Soy el mayor de los siete hermanos: José, María, Teresa, Lissama, Zachariah, Valsa y Tom. A los catorce años, entré en el seminario menor de Santa María, en la ciudad de Thiruvalla, para empezar a estudiar para sacerdote.  Cuatro años más tarde, fui al seminario mayor pontifical de San José en Alwaye, Kerala, para proseguir mi formación sacerdotal.  Después de terminar los siete años de filosofía y teología, fui ordenado sacerdote el 1 de enero de 1975 para servir como misionero en la diócesis de Thiruvalla. El día de la Divina Misericordia, domingo 14 de abril de 1985, me dirigía al norte de Kerala, a una Iglesia de la misión, para celebrar Misa, y tuve un accidente fatal.  Yo iba en motocicleta, y fui envestido, de frente por un jeep de un hombre intoxicado (borracho??), que volvía de un festival hindú.   Me llevaron a un hospital que quedaba a 35 millas.   En el camino, mi alma salió de mi cuerpo, y experimenté la muerte.  Inmediatamente me encontré con mi ángel de la guarda.  Veía mi cuerpo, y la gente que me llevaba al hospital.  Los oía llorar, y rezar por mí.  En ese momento el ángel me dijo: “voy a llevarte al cielo, el SEÑOR quiere verte, y hablar contigo”. 

¡HASTA LA PROXIMA!

viernes, 17 de mayo de 2013


¿En qué creemos?

La semana pasada le compartía la experiencia de un niño que a los tres años de edad, al ser operado, observó -fuera de su cuerpo-               las actividades del personal del hospital y de sus padres, visitó el cielo y ahí conoció a su hermanita (que no nació) y de quien sus padres nunca le hablaron, conoció también a su abuelo (fallecido 30 años antes de que este niño naciera), también hice mención de mis muchas dudas a raíz de toda la información que tenía yo a la mano con respecto a la muerte.

Durante unos pocos años vino a mí la tranquilidad cuando leí de un psiquiatra que bajo hipnosis hizo o hace retornar a sus pacientes a vidas pasadas y refieren hechos que por sus costumbres y circunstancias muy particulares están lejos de haberlas leído y por lo tanto, se aceptan como vivencias reales. Viví bajo esta perspectiva y aunque tenía presente la idea de la importancia de tener un buen comportamiento, me decía que después de la partida de este mundo (a través de la muerte) siempre estaba la posibilidad de rencarnar, entonces después de la muerte no había problema porque según esta teoría se re encarna en hombre o mujer en otro país, etc., las posibilidades son infinitas.

Quienes están en desacuerdo con las vivencias contadas por quienes han estado al borde de la muerte, argumentan que son el resultado de alucinaciones e invenciones pero hay un caso documentado por el Dr. Michael Sabom, Cardiólogo que trata sobre una mujer llamada Pam Reynolds a quien le extrajeron un aneurisma que empezó a evitarle el habla y el movimiento; para operarla le mantuvieron su cuerpo a una temperatura de 10 a 15 grados, le detuvieron la respiración, el corazón y las ondas cerebrales durante la hora que duró la operación. Los médicos y el personal realizaron todas las actividades propias que acostumbran en estos casos, lo que incluye entre otras más, sellarle los ojos, empezar a trabajar hasta que estuviera completamente dormida.

Ella al escuchar (físicamente no podía ser porque ya estaba desconectada) el ruido como de un taladro, salió de su cuerpo; por encima de su cabeza, se sentó como en los hombros del doctor, vio el utensilio con el que cortaron su cráneo, escuchó los comentarios de los doctores (cuando era imposible que ella pudiera saber de todo esto porque estaba clínicamente muerta), todas las vivencias que tuvo las narró posteriormente y todo lo que dijo fue respaldado por los médicos, entre ellos el Dr. Robert Spetzler, Neurocirujano,  ella es una de las 150 personas entrevistadas al respecto investigadas por el Dr. Michael Sabom. http://www.dailymotion.com/video/x8n628_experiencias-cercanas-a-la-muerte-p_school

Heather Fenwick estuvo muerta, refiere que entró en el túnel, dentro de él sintió total y puro amor, supo lo que era la perfección pura, vivió una revisión de todo su pasado, se acordó absolutamente de todo, sintió los efectos de cualquiera de sus acciones sobre otras personas, literalmente sintió todo.  Ella contó a unas cuantas personas lo que le sucedió, al estar leyendo una revista femenina se enteró que no era la única, al investigar al respecto su búsqueda la llevó al DR.  Sam Parnia quien se encargó de recopilar datos de personas que hubiesen estado clínicamente muertos. http://www.dailymotion.com/video/x8n61g_experiencias-cercanas-a-la-muerte-h_school# ¡HASTA LA PROXIMA!

sábado, 11 de mayo de 2013

¡HOLA MÉXICO!
HELLO U.S.
HALLO  GERMANY

¿En qué creemos?

La finalidad de estas líneas no es enjuiciar comportamientos ¿Qué autoridad tendría para hacerlo? La finalidad es compartirles semanalmente información importante que encontré en internet, esta información podría cambiar la perspectiva que se tiene de la vida.

Todo comenzó el día que me topé con un artículo titulado: “Siete jóvenes que fueron al infierno TESTIMONIO DEL INFIERNO”, precisar el por qué decidí leer el artículo sería inventar y no quiero hacerlo, voy a presentar la información tal como aparece, no voy a agregar nada que no aparezca en el original.

Pero antes quiero introducir la historia de un niño al ser operado:

“Causa revuelo relato de un niño de 4 años quien asegura que subió al cielo y vio a Jesús

Colton Burpo, es el personaje que testifica que en 2003, cuando tenía tres años de edad fue operado de urgencia de apendicitis, meses después contó a su padre que vio, desde una esfera superior, al doctor operándolo y a él orando en la sala de espera.

Estados Unidos | Viernes 11 de Febrero, 2011 | Por Nínro Ruíz Peña | 

 Salí de mi cuerpo, miré hacia abajo y pude ver al doctor trabajando con mi cuerpo. También los vi a ti y a mamá. Tú estabas solo en un cuarto pequeñito, orando, y mamá estaba en otra habitación. También oraba y hablaba por teléfono”, relata Burpo.

En su viaje al cielo Colton Burpo, relata que conoció personalmente a JESÚS, vio al arcángel Gabriel, a la virgen María y a una multitud de ángeles que le cantaban. “Papá, JESÚS le pidió a los ángeles que me cantaran porque yo estaba muy asustado. Me hicieron sentir mejor”, dice el infante.

Otra sorpresa que recibió el pequeño Colton Burpo, es que se encontró con una pequeña que corrió para abrazarlo con mucha alegría, ésta era su hermanita que nunca conoció porque su madre tuvo un aborto en 1998 y que ni siquiera había conseguido nacer.

El papá de Colton, Todd Burpo quien es pastor de la Iglesia Crossroads Wesleyan de Imperial City, Nebraska, dice que “El Cielo es Real” (Heaven is for Real) en su libro donde cuenta la experiencia de su hijo Colton. Colton, viene a formar parte de uno de las miles de personas alrededor del mundo que afirman haber tenido una experiencia cercana a la muerte o ECM percepciones del entorno narradas por personas que han estado a punto de morir o que han pasado por una muerte clínica y han sobrevivido.

A las personas que les ha ocurrido esta experiencia relatan que salieron de sus propios cuerpos, se vieron flotando cerca del techo de la sala de emergencia, y vieron cómo los médicos intentaban resucitarlos, y que se hallaron a sí mismos en una especie de túnel con una luz brillante al final, describen lo que para ellos es el cielo.” http://terrorparanormal.com/colton-el-nino-que-visito-el-cielo/

Son muchas las historias de personas que estando al borde de la muerte refieren haber abandonado su cuerpo y entrado en una especie de túnel con una luz muy brillante, haber visto a un hombre con una belleza indescriptible pero que les fue imposible ver su rostro, muchas de ellas sintieron tanta paz que tuvieron el deseo de quedarse ahí.

Quiero compartir a quien lee estas líneas que tuve mucha confusión durante mucho tiempo por toda la información que estuvo a mi alcance; por lo que se dice en las diferentes religiones; que sólo hay algunos elegidos (especificando un número), que a este mundo se viene a gozar, que todo es pecaminoso, que tal o cual religión es la verdadera y quien no pertenezca a ella comete pecado y su alma se perderá,  que las religiones son un invento para controlar al hombre, que el hombre es perfectible y vive varias vidas hasta alcanzar la perfección, que el infierno y el cielo se viven en este mundo, que DIOS castiga, que DIOS no existe, por las tradiciones de Día de muertos, que al morir nos convertimos en seres sin pasado, que olvidamos quiénes fueron nuestros padres, hermanos, que los recuerdos de esta vida se diluyen, que el infierno no existe,  ¿Qué creer? ¿A quién creer?  ¡HASTA LA PROXIMA!